Molares con varios conductos, retratamientos o raíces curvas requieren experiencia y tecnología especializada. Salvamos piezas que otros consultorios descartarían.
Piezas posteriores con 2 a 4 conductos, que exigen mayor precisión y tiempo de tratamiento.
Cuando un tratamiento anterior falló o se reinfectó, reabrimos y desinfectamos el conducto nuevamente.
Anatomías complicadas que requieren instrumental rotatorio especializado y experiencia clínica.
Infecciones que ya formaron un quiste o absceso en la punta de la raíz, visible en la radiografía.
Ideal para pacientes con casos que un consultorio general no puede resolver, o que ya recibieron un diagnóstico de "caso complicado".
Radiografías y, si el caso lo amerita, tomografía 3D para mapear todos los conductos.
Aplicamos anestesia y aislamos la pieza para trabajar en un campo limpio y seco.
Con microscopio, ubicamos cada conducto, incluso los más estrechos o curvos.
Instrumentamos y desinfectamos raíz por raíz hasta eliminar toda la infección.
Sellamos cada conducto para evitar cualquier filtración futura de bacterias.
Controles radiográficos a los 6 y 12 meses para confirmar la sanación total del hueso.
El precio depende del número de conductos y si es un tratamiento nuevo o un retratamiento.
Factores que influyen en el precio:No, el nivel de dolor es el mismo (ninguno, gracias a la anestesia). Lo que cambia es el tiempo de sesión y la cantidad de citas necesarias.
Los casos complejos suelen requerir 2 sesiones: una para la limpieza y desinfección, y otra para la obturación final, con algunos días de medicación intermedia.
Sí. Reabrimos el conducto, retiramos el material anterior, desinfectamos nuevamente y volvemos a sellar con una técnica más precisa.
En los pocos casos donde el retratamiento no resuelve la infección, la alternativa es una cirugía apical (apicectomía) o, como última opción, la extracción de la pieza.